Mis Tres Reflexiones* _por José P. Varela_ Autoestima

* 1. En muchas ocasiones se ha criticado -incluyéndome - aquellos que “están en la silla de la indiferencia” ante los problemas de su familia, comunidad y de la sociedad puertorriqueña. Pero me veo obligado a una aclaración a los fines de que es correcto ser indiferentes en ciertas situaciones. Me refiero a trivialidades y a asuntos frívolos que muchos amigos debieran canalizar por la ruta de la indiferencia, pero optan por magnificarlos y le conceden un rango de ofensa, falta de respeto, o conflicto. Ello le ocasiona un mal rato o un encontronazo. ¿Por qué hacerle caso a aquel que dio “un corte de pastelillo” en la vía pública; aquel jefe o empleado que al dar directrices hay una ausencia de cortesía; aquel familiar o amigo que usa un tono irritante en su comunicación? Haga un detente y piense, ¿en cuántas ocasiones hemos perdido nuestra paz y control en situaciones que no se justificaban? Demostremos y mantengamos nuestra serenidad —y escondamos nuestra hipersensibilidad- en nuestra vida rutinaria con un lenguaje apropiado, ya sea verbal y no verbal, siendo INDIFERENTE a las trivialidades—o a las “pajitas que le caen a la leche”—en la vida cotidiana. ¡PRACTIQUEMOS EL ARTE DE LA INDIFERENCIA POSITIVA! 2. ¿Qué es el auto estima—AE—y cuál es su importancia? A muchos que le harían esta pregunta, tendrían dificultad en su explicación. Primero, es la imagen mental de uno mismo que debería incluir sus fortalezas y debilidades; es también el conjunto de actitudes de una persona hacia sí mismo. La autoestima alta reclama que la distancia entre el sí mismo IDEAL y el REAL sea cercana; muchos tienen un ideal de sí mismo muy alto lo cual ocasiona una baja en su AE. Aquel que le acompaña un ánimo de superación tendrá probablemente una sana autoestima; aquel que tienda a menospreciarse, tendrá la AE baja y con inclinación a la tristeza, nostalgia y hasta la depresión. Hay quienes, paradójicamente, su AE depende primordialmente de la opinión de los demás, fuera de sí misma, para tener una AE aceptable. Algunos, en la búsqueda de una mayor AE, tienen el afán de sentirse superiores a otros para tener un efímero disfrute de una alta AE. Mientras aquel con una AE saludable no está en guerra constante consigo mismo, y tienen una buena salud mental: viven en el presente, se sienten capaces, seguros, y su relación con los demás es comprensiva, de respeto y de empatía. Si eres hipersensible a la crítica, si eres víctima de una indecisión crónica y si tienes una constante insatisfacción consigo mismo, tienes margen para mejorar tu AE. ¿Cómo evalúas tu autoestima? ¿Las de tu familia y amigos? 3. Una persona equilibrada tiene una mezcla óptima de autoestima y humildad. El orgullo positivo es una exaltación razonable de uno mismo por el reconocimiento de una labor bien hecha, ya sea en su trabajo o en causas nobles. El orgullo negativo es una exaltación exagerada e injustificada de sí mismo.

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