Mis Tres Reflexiones* _por José P. Varela_ Autoestima
* 1. En muchas ocasiones se ha criticado -incluyéndome - aquellos que “están en la silla de la indiferencia” ante los problemas de su familia, comunidad y de la sociedad puertorriqueña. Pero me veo obligado a una aclaración a los fines de que es correcto ser indiferentes en ciertas situaciones. Me refiero a trivialidades y a asuntos frívolos que muchos amigos debieran canalizar por la ruta de la indiferencia, pero optan por magnificarlos y le conceden un rango de ofensa, falta de respeto, o conflicto. Ello le ocasiona un mal rato o un encontronazo. ¿Por qué hacerle caso a aquel que dio “un corte de pastelillo” en la vía pública; aquel jefe o empleado que al dar directrices hay una ausencia de cortesía; aquel familiar o amigo que usa un tono irritante en su comunicación? Haga un detente y piense, ¿en cuántas ocasiones hemos perdido nuestra paz y control en situaciones que no se justificaban? Demostremos y mantengamos nuestra serenidad —y escondamos nuestra hipersensibilidad- en n...